Por razones que tienen que ver con la ampliación del radio de acción, se le cambia el nombre en 2003 por “Autonomía Barrial”, teniendo así, alcance nacional. Este año también se designan los órganos sociales de la organización.
Siguiendo con las actividades sociales en la Plaza 1º de mayo en Balvanera y desde este año en la que se llamaría “La Plaza del Mientras Tanto” (calle Perón 3100) acompañando la lucha de los vecinos y otras organizaciones barriales para recuperar ese espacio público, a dos cuadras de la Estación Once. Objetivo que se consiguió cuando en el año 2006 el Gobierno de la Ciudad oficializó este pequeño terreno como espacio público para todos, luego de gestiones que los vecinos llevamos con ONABE para que cediera el terreno del Ferrocarril a la Ciudad.
También apoyamos e impulsamos las luchas de muchas asambleas barriales y otras organizaciones civiles por toda la Ciudad, contra la contaminación del ambiente, por el espacio público y denunciando negociados en terrenos de la Ciudad. Como también acompañamos, desde siempre, a las cooperativas de las empresas recuperadas y autogestionadas por sus trabajadores pidiendo la ley de expropiación definitiva de todas ellas y participando de movilizaciones y actividades culturales en conjunto.
En 2004 se obtiene la personería jurídica mediante la resolución Nº 702 de la IGJ.
Las actividades de la asociación crecían en su nivel de militancia y activismo social, abarcando cada vez más temáticas y profundizando en la práctica una filosofía militante sobre lo que es una organización social (en este caso una Asociación Civil) para nosotros. De manera media anárquica llevamos a la organización militante por delante de la organización legal, lo que nos dejó en una situación casi de ilegalidad ante la burocracia del estado y la IGJ.
Ese año nace en una plaza de caballito el Taller Social de Historieta y Dibujo Humorístico “Manos a la Hoja”.
Durante el año 2005, mientras un grupo de militantes de base de la asociación intentábamos hacerla crecer, construyendo el Triangulo Cultural y Productivo, que intentaba unificar en red a los barrios de Montserrat, San Cristóbal y Balvanera, generando actividades culturales y sociales; otro grupo, algunos con cargos supuestamente menores en la Comisión Directiva, pero con gran influencia psicológica y económica sobre el resto, proponían una política divisionista y elitista sobre el campo popular. Se genera una división que terminaría en ruptura, el año siguiente.
En 2005, Autonomía Barrial junto a la Cooperativa Cefomar y el Centro Cultural y Productivo El Fogón (las tres organizaciones que conformábamos el Triangulo Barrial) tuvimos una activa participación en la lucha por la vivienda de los vecinos de la casa tomada de la calle Chile 1462, que luego se conformarían como una cooperativa de vivienda llamada La Fortaleza, resistiendo los intentos de desalojo hasta el año 2007 cuando ya nada podía evitar los inminentes negociados inmobiliarios en la zona promovidos directamente desde el estado (en este caso el Ministerio de Desarrollo Social del Gobierno de la Ciudad).
Durante esa lucha, se inician las actividades del incipiente equipo de cine popular de Autonomía, que solo contaba en ese momento con una televisión y una videocasetera prestadas.
En el año 2006, se generan los grandes cambios en la vida de Autonomía Barrial.
Cambia la sede ya que no se renueva el contrato de alquiler del local de la calle Moreno en Balvanera. Pero no pasó solo eso…
Este año se logra la oficialización de la plaza “Julio Cesar Fumarola” (la ex Plaza del Mientras Tanto…el nombre es por un compañero del barrio desaparecido durante la ultima dictadura cívico/miliar), después de tres años de lucha y festivales culturales en ese espacio público.
Pero los problemas internos crecían.
La división evidente, entre algunos componentes de Autonomía Barrial, un grupo minoritario pero que mantenía cierto poder sobre los asociados fundadores y el nuevo grupo que surgía, pidiendo el recambio generacional y la profundización de una línea política que se sostuviera con la militancia real, no con las palabras y el dinero. Además denunciando la pésima gestión de los “iluminados” de la Comisión Directiva de Autonomía de esos años, que no paraban de equivocarse sobre las formas de una construcción barrial mas seria desde el cambio de las políticas, a fines de 2005 y su clara desidia a la hora de cumplir con los verdaderos asociados de Autonomía.
Esta dura interna que explotó en marzo de 2006, fue la que generó la creación de la agrupación Hasta la Autonomía Siempre, corriente militante de Autonomía Barrial, en la que nos agrupamos “los rebeldes” que nunca fuimos aceptados por ellos, pero que mantuvimos viva la asociación desde siempre. Los que no aceptamos la transa y el cambio “repentino” sobre nuestra actuación en el conocido conflicto que se sucedió luego de la masacre de Cromagnon.
Logramos instalarnos en una nueva sede, dentro de la empresa recuperada cooperativa cultural y educativa CEFOMAR editora. En la calle Chile 1432, barrio de Montserrat.
Empezamos a tramitar el cambio de Comisión Directiva en la IGJ y fue allí que nos enteramos del desastre que habían hecho estos personajes oscuros con nuestra asociación, por lo que nos hicimos cargo de todo y comenzamos a regularizar la situación. Con el aval y el consenso de los miembros fundadores más importantes y activos de Autonomía, esta nueva agrupación se puso al hombro la responsabilidad de resucitar a la Asociación Civil Autonomía Barrial.
Ese año nos presentamos, después de llegar a la conclusión de que era necesario para poder seguir, en un concurso para subsidiar proyectos culturales comunitarios, financiado por la Secretaria de Cultura del Gobierno Nacional. Presentamos nuestro proyecto de Cine Popular Itinerante y ganamos el dinero para comprar equipos como proyector, sonido y pantalla. Desde ahí iniciamos los ciclos de cine y pudimos fortalecer el equipo cultural de cine al punto de organizarlo como una pequeña célula dentro de la asociación. Una mas, como el taller de arte “Manos a la Hoja” que ese año tendría su mejor performance haciendo el taller de dibujo para mas de 70 chicos en la Iglesia Nuestra Sra. de Caacupé de la Villa 21 (barrio de Barracas) junto al compañero Padre Pepe. Generando actividades culturales y hasta una pequeña revista del taller.
Comenzaban las ideas sobre lo que es la contra cultura. Comenzábamos a darle un giro cultural a todas las actividades sociales de Autonomía.
Ante el abandono total del otro grupo, que solo se dedicaba a intentar dividir, sin la más mínima propuesta, tomamos el control activo de la asociación desde ese año.
2007 fue el año del gran salto del equipo de cine popular. También siguieron los cambios en la asociación. En junio se terminaba el taller Manos a la Hoja en la Villa 21. Las actividades del equipo de cine popular (ese año llamado La Colonia Informal, por el proyecto presentado en la Sec. de Cultura que duraba 12 meses) no paraban de surgir. Perdíamos definitivamente la casa vecina de la cooperativa de vivienda La Fortaleza ante el desalojo del supuesto dueño, bancado por el Gobierno de la Ciudad de Telerman y antes por Ibarra. Nos unificamos permanentemente en actividades con infinidad de organizaciones sociales y barriales, tomando esto como un principio, las actividades conjuntas. No diferenciamos a los compañeros cuando la causa nos parece justa.
En noviembre dejábamos la sede de Cefomar en Montserrat.
De ahí en más, seriamos una asociación bohemia, juntándonos siempre en distintos lugares, que lucha por seguir existiendo, que existe en la lucha.